Aunque la ley exige el uso de sistemas de retención infantil hasta los 9 años, un estudio de CONASET reveló que solo un 33% de los niños y niñas que deberían utilizarlos viajan protegidos en vehículos particulares.
Los siniestros de tránsito continúan siendo la principal causa de muerte externa en niños y niñas entre 1 y 14 años en Chile. Frente a esta realidad, la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET) reiteró la importancia del uso correcto de los Sistemas de Retención Infantil (SRI), dispositivos diseñados para proteger la vida y reducir el riesgo de lesiones graves en caso de accidente.
Sin embargo, las cifras muestran que todavía existe una importante brecha en materia de seguridad vial infantil. Según un estudio realizado por CONASET en 2021, solo un 33% de los niños y niñas observados que estaban en edad de utilizar un Sistema de Retención Infantil viajaban efectivamente en uno.
La información forma parte de la guía elaborada por el organismo para promover el uso adecuado de estos dispositivos y concientizar a las familias sobre su importancia.
Una medida que puede marcar la diferencia
Los Sistemas de Retención Infantil incluyen sillas para automóvil, portabebés y alzadores especialmente diseñados para proteger a niños y niñas según su edad, peso y estatura.
De acuerdo con CONASET, tan importante como utilizar estos sistemas es hacerlo correctamente, siguiendo las instrucciones del fabricante y verificando que el dispositivo sea adecuado para las características del menor y compatible con el vehículo.
La entidad señala además que la posición más segura para los niños pequeños es viajar a contramarcha, es decir, mirando hacia atrás. Esta medida puede reducir en más de un 90% la posibilidad de sufrir lesiones graves o morir en un siniestro de tránsito.
Por esta razón, se recomienda mantener a los niños en esta posición el mayor tiempo posible dentro de los límites establecidos por el fabricante de la silla y nunca trasladarlos mirando hacia adelante antes de los dos años de edad.
Qué dice la ley en Chile
La normativa chilena establece que todos los niños menores de 12 años deben viajar siempre en el asiento trasero del vehículo.
Además, hasta cumplir los 9 años deben utilizar un Sistema de Retención Infantil adecuado a su edad, peso y talla.
El incumplimiento de esta obligación constituye una infracción gravísima, sancionada con multas que van desde 1,5 a 3 UTM y la suspensión de la licencia de conducir por un período que puede variar entre 5 y 45 días.
Los errores más comunes
Uno de los problemas más frecuentes ocurre cuando los adultos dejan de utilizar sistemas de retención infantil antes de tiempo, especialmente durante la etapa en que los niños aún requieren asientos elevadores.
Según CONASET, esto aumenta el riesgo de lesiones asociadas al denominado “efecto submarino”, situación en la que el cuerpo del niño se desliza por debajo del cinturón durante una colisión debido a que su estatura aún no permite que el sistema de seguridad funcione correctamente.
Los especialistas también recuerdan que un niño solo puede dejar de usar un Sistema de Retención Infantil cuando alcanza una altura aproximada de entre 145 y 150 centímetros y cumple con las condiciones necesarias para que el cinturón de seguridad se ajuste adecuadamente a su cuerpo.
Seguridad que comienza en cada viaje
Desde CONASET enfatizan que la protección de niños y niñas dentro de los vehículos no depende de la distancia del trayecto ni de la velocidad a la que se circule. Cada desplazamiento implica riesgos y, por lo mismo, utilizar correctamente una silla infantil puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte en caso de un accidente.
Las autoridades llaman a madres, padres y cuidadores a informarse sobre el uso adecuado de estos dispositivos y a incorporarlos en todos los viajes, sin excepciones.
Fuente: Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET), Guía de Sistemas de Retención Infantil y antecedentes del estudio observacional 2021 sobre uso de sistemas de retención infantil en Chile.