El sobrepeso y la obesidad continúan siendo uno de los principales desafíos de salud pública en la infancia. Expertos advierten la necesidad de promover hábitos saludables desde los primeros años de vida.
La malnutrición por exceso sigue afectando a una proporción significativa de niños, niñas y adolescentes en Chile. De acuerdo con datos del Observatorio de la Niñez, actualmente uno de cada cinco niños y niñas presenta esta condición, convirtiéndose en uno de los principales problemas de salud pública que enfrenta el país.
El indicador, actualizado en junio de 2025 y elaborado a partir de información del Mapa Nutricional de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB), muestra que la malnutrición por exceso continúa siendo el desafío nutricional más frecuente en la población infantil chilena.
Según el Observatorio de la Niñez, esta condición está estrechamente relacionada con patrones inadecuados de alimentación y actividad física, y puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, hipertensión y diabetes tanto durante la infancia como en la vida adulta.
Un problema que afecta a miles de familias
La medición considera indicadores de sobrepeso y obesidad a partir del Índice de Masa Corporal (IMC), calculado con datos de peso y talla recopilados por JUNAEB en establecimientos educacionales con financiamiento estatal.
Los resultados muestran que la malnutrición por exceso afecta a distintos grupos de la población infantil, aunque existen algunos que presentan una mayor prevalencia.
De acuerdo con el análisis del Observatorio de la Niñez, los niños presentan mayores niveles de malnutrición por exceso que las niñas. Asimismo, las y los estudiantes de 5° básico, quienes viven en zonas rurales y quienes residen en las regiones más australes del país concentran las cifras más altas.
El impacto de la pandemia
El informe también destaca que la pandemia de Covid-19 tuvo efectos importantes sobre los hábitos de vida de niños y adolescentes en todo el mundo.
Diversas investigaciones han evidenciado que el confinamiento, la disminución de la actividad física y los cambios en las rutinas familiares contribuyeron al aumento de los problemas asociados al exceso de peso en la población infantil.
Por esta razón, especialistas coinciden en que las estrategias para enfrentar esta problemática requieren hoy un esfuerzo adicional respecto de las acciones que se desarrollaban antes de la emergencia sanitaria.
Promover hábitos saludables desde la infancia
El Observatorio de la Niñez señala que la evidencia disponible apunta a la importancia de combinar intervenciones relacionadas con la alimentación, la actividad física y la modificación de conductas para prevenir y reducir la malnutrición por exceso.
Entre las medidas recomendadas se encuentran fomentar una alimentación equilibrada, aumentar las oportunidades de recreación y actividad física, promover el uso de espacios públicos seguros y fortalecer hábitos saludables dentro del hogar y la comunidad.
Los expertos advierten que abordar este desafío requiere el compromiso conjunto de familias, establecimientos educacionales, autoridades y comunidades, con el objetivo de asegurar un desarrollo saludable para niños, niñas y adolescentes.
Un desafío para el presente y el futuro
La malnutrición por exceso no solo impacta la salud actual de los niños y niñas, sino que también puede influir en su bienestar a largo plazo.
Por ello, organismos nacionales e internacionales coinciden en que la prevención temprana y la promoción de estilos de vida saludables son herramientas fundamentales para enfrentar uno de los problemas de salud infantil más relevantes del siglo XXI.
Fuente: Observatorio de la Niñez, indicador “Malnutrición por exceso”, actualizado en junio de 2025, elaborado con datos del Mapa Nutricional de JUNAEB.