En medio del debate entre teoría y realidad, la crianza respetuosa sigue generando dudas, críticas y también muchas confusiones. ¿Es permisividad? ¿Falta de límites? ¿Una tendencia pasajera?
En conversación con Blanca García, fundadora de Crianza en Flor y directora ejecutiva de la Red Chilena de Crianza Respetuosa, abordamos uno de los principales mitos: la idea de que criar con respeto significa “dejar hacer”.
“La crianza respetuosa es crianza con enfoque de derechos”, explica. Y eso implica reconocer a niños, niñas y adolescentes como sujetos de derecho, algo que en Chile hoy no solo cuenta con evidencia científica, sino que además está respaldado por la Ley de Garantías y Protección Integral de la Niñez.
Lejos de la permisividad, este enfoque pone el foco en límites claros, pero sin violencia. “Los límites no se negocian, pero sí se comunican sin gritos ni maltrato”, señala García, enfatizando que el rol del adulto es sostener esos límites desde el cuidado y no desde la imposición.
Otro punto clave es entender que la crianza no es perfecta. Perder la paciencia ocurre, pero no es lo que daña el vínculo. “El problema no es el error, sino no reparar”, afirma, destacando la importancia de reconocer, responsabilizarse y reparar como base de una relación sana con los hijos.
Además, la especialista advierte que las familias actuales están viviendo un cambio de paradigma profundo: pasar de modelos autoritarios a una crianza basada en derechos, muchas veces sin herramientas ni apoyo suficiente. Esto, reconoce, genera culpa, exigencia y agotamiento.
“La clave también es tratarnos a nosotros mismos con respeto. No es un cambio individual, es social y cultural”, agrega.
👉 ¿Cómo poner límites sin gritar?
👉 ¿Qué pasa cuando los padres no están alineados?
👉 ¿Se puede reparar el vínculo después de perder la paciencia?
Estas y otras preguntas las respondemos en la entrevista completa.